DESCUBRIMIENTO

003. La diferencia FUNDAMENTAL entre Huesos y FÓSILES…

TRIASSIC 0003. Abril 4, 2018

Los FÓSILES HUMANOS descubiertos por mí han alcanzado el nivel MÁXIMO de FOSILIZACIÓN y, al mismo tiempo, el grado MÁXIMO de PETRIFICACIÓN.

Todo ello supone un mínimo de DOSCIENTOS MILLONES DE AÑOS de ANTIGÜEDAD garantizada y nos sitúa en plena Era SECUNDARIA o MESOZOICA y a caballo de los Períodos TRIÁSICO, JURÁSICO y CRETÁCICO, durante el “Reinado” de los DINOSAURIOS.

Se han encontrado bastantes HUESOS PETRIFICADOS de Dinosaurios en diferentes regiones del Mundo pero los ÚNICOS HUESOS HUMANOS PETRIFICADOS que se conocen son LOS DESCUBIERTOS POR MÍ. (Otros descubiertos en EE.UU. fueron destruidos por el Instituto Smithsonian de Washington…).

Las Piedras que más se asemejan a la del CRÁNEO de Gigante descubierto por mí y por Irene Arco en el verano de 2017 son las “Rocas Chinle” y “Wingate” de los CAÑONES DE UTAH y del MONUMENTO NACIONAL del COLORADO de los Estados Unidos, muy ricas en Hematita y datadas en más de DOSCIENTOS MILLONES DE AÑOS.

Por otra parte, sólo desde la más COLOSAL DE LAS INCULTURAS se puede barruntar que alguien pueda “fabricarse” un CRÁNEO HUMANO en piedra para intentar colarlo como si fuera de Hueso Petrificado… Porque aunque transformados en Piedra, los HUESOS HUMANOS (y sobre todo los CRÁNEOS) conservan SIEMPRE su aspecto, su “sello” y su naturaleza como TALES….

(Al margen de que sólo a un demente o a un deficiente mental profundísimo se le ocurriría perpetrar una falsificación tan burda y tan fácil de desenmascarar…)

Los verdaderos FÓSILES…

La IGNORANCIA que existe, en general, sobre todo aquello que está relacionado con la ANTROPOLOGÍA y con el ORIGEN DEL SER HUMANO, es ABRUMADORA. Y eso incluye la INCAPACIDAD GENERAL para distinguir un HUESO PETRIFICADO de una PIEDRA…

Y en otro orden de cosas y respecto a las Dataciones, esa misma Ignorancia lleva a desconocer que CUALQUIER HUESO PETRIFICADO SE DATA YA POR SÍ MISMO, por cuanto ya el mero hecho de haberse convertido en PIEDRA, revela por encima de toda duda que un hueso ha superado ya, ampliamente, los 150 MILLONES y que lo más probable es que, de ser humano, su edad oscile entre los 200 y los 300 MILLONES DE AÑOS.

Así las cosas, cuando tanto profanos como profesionales demandan “Dataciones” para los Fósiles Petrificados, no están haciendo sino manifestar tanto su escepticismo como su incredulidad respecto a la notable antigüedad de los mismos. Y todo por desconocer (por manifiesta Incultura) que los HUESOS PETRIFICADOS se “autentifican” y “legitiman” por sí mismos y que los únicos HUESOS que deben someterse preceptivamente a pruebas de datación son aquellos cuya antigüedad es escasa o nula. (Y esto atañe a todos los huesos de Homínidos descubiertos hasta la fecha en África, en Georgia, en Atapuerca…)

La diferencia ABISMAL que existe entre un Hueso y un FÓSIL, podemos apreciarla si observamos y analizamos con suma atención la fotografía que sigue, en la que podemos contemplar al Gigante que protagoniza estas páginas una vez que la violencia de las Olas del Mar consiguieron arrancarle del talud del monte en el que había permanecido por espacio de Cientos de Millones de años y fueron a depositarle a la orilla misma del MAR…:

La diferencia OBVIA entre HUESOS y FÓSILES (léase, Huesos petrificados) se aprecia sin la menor dificultad cuando comparamos la fotografía precedente de un CRÁNEO DE GIGANTE PETRIFICADO, con el CRÁNEO DE GIGANTE que reproduzco acto seguido y cuya antigüedad se mide en Decenas de MILES de años y no en Centenares de MILLONES de años:

Por eso vemos cómo las tres cavidades CLAVES del Rostro, correspondientes a la nariz y a los ojos, han conservado en este caso su tamaño original, considerablemente grande, en tanto que en el Cráneo fosilizado, su tamaño es mucho menor porque esas tres cavidades, al descomponerse los ojos y la nariz, se vieron invadidas por la arcilla y/o por materia orgánica, habiendo fosilizado todo ello junto con el resto del Cráneo…

Y algo semejante sucedió con la Boca, que si en este último caso se ha conservado intacta, incluyendo la presencia de los dientes, en el del Gigante Fosilizado no aparece ni siquiera insinuada por la razón evidente de que debió verse colmatada de tierra, arena o fango y de que debido a ello ha petrificado sin que se haya conservado vestigio ninguno de ella…

Por lo demás y salvadas las distancias abismales de Antigüedad, las formas de ambos Cráneos (el Fosilizado y el no Fosilizado) son tan absolutamente AFINES que no puede cabernos ni el menor asomo de duda de que uno y otro pertenecen a UNA MISMA ESPECIE…, que sólo puede ser el HOMO SAPIENS desde el momento en que LO ÚNICO QUE DIFERENCIA A ESTOS CRÁNEOS DE GIGANTE DE NUESTROS CRÁNEOS ES EL TAMAÑO… Son MÁS GRANDES, pero por lo demás, son IDÉNTICOS.

Y esto vuelve a hacerse bueno en el caso de este nuevo Cráneo de Gigante que reproduzco a continuación y cuya procedencia desconozco porque, incomprensiblemente, muchas de las personas que difunden este tipo de testimonios, por no poseer formación científica, no son conscientes de la importancia que tiene el hecho de identificar lo más fielmente posible todas las pruebas y testimonios que se aportan…:

En cuanto al Cráneo que he reproducido previamente, tengo noticia de que pertenece a un GIGANTE descubierto en México a finales del siglo XX y al que me refiero más extensamente en las páginas del siguiente Capítulo…

Sin duda uno de los muchos GIGANTES que parecen haber pervivido en NORTEAMÉRICA hasta épocas muy próximas a nosotros, a juzgar por el mensaje gráfico que nos transmite este dibujo azteca, plasmado en el conocido como “Códice Vaticano”…:

¿Qué mejor prueba queremos de la existencia de GIGANTES en Norteamérica que este expresivo dibujo en el que se nos muestra a un GIGANTE con nítidas facciones de HOMO SAPIENS y manifiestamente difunto, arrastrado mediante sogas por un grupo de indígenas mexicanos…?

(Del libro de Jorge María Ribero-Meneses, Las Raíces del Mito del GRIAL y los GIGANTES del TRIÁSICO…, que verá la luz próximamente).